Comunicado Pascuas 2021

 

Últimamente, cada día aparecen más y más grupos autodenominados Templarios, incluso algunos patrocinados por miembros de la jerarquía romana, con sus cruces y beaucens medievales y reunidos en torno a un Obispo o sacerdote de rito romano.

Y eso está bastante bien, al menos acuden a la eucaristía, pero lo más chocante del asunto es que hacen investiduras en iglesias y capillas, revestidos de símbolos templarios, en fin, la confusión general, con una pompa y con una majestuosidad que a veces sorprende.

Como es posible que todavía estos “hermanos” no sean capaces de reivindicar una rehabilitación de la Orden suspendida de manera provisional desde 1.312.

Nosotros pensamos que existe varias razones, la primera es que les sería bastante complicado demostrar que ellos son los depositarios de la doctrina templaria, de la guarda de su tradición y lo que es más importante, de su sacerdocio especifico, que no han conocido dado que se han quedado en las batallas medievales como si la Orden fuera cualquier otra orden de caballería profana.

La única autentificación posible para distinguir a los unos y a los otros es precisamente el Sacerdocio Especifico templario...

Como es posible que no distingan que para poder ser consagrado, es decir, no investido, en cualquier rama o grado Templario es necesario la intervención de un Capellán Templario con poder bastante, y ahora deben hacerse la pregunta

¿Cómo puede un hermano sincero militar en un grupo de color templario sin hacerse este tipo de preguntas?

¿Cómo puede pertenecer una persona sincera  a una organización, sea cual sea esta, donde hay un señor que se llama Maestre o Prior o Gran PRIOR sin saber a nivel sacerdotal esto que en verdad significan esta palabras...

Bien, este el juego del enemigo, las gentes pululan de aquí para allá y no dudamos de su buena intención ni de su buena voluntad, pero ya es sabido que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones.

Trabajamos con la Fe y la Esperanza de que algún día, algún Pontífice digno de este nombre, ponga orden y reconozca y rehabilite de una vez a los verdaderos y pobres soldados de Cristo aunque ya quedamos un poco cansados de predicar en el desierto.

Por Nuestra Señora de Toda Esperanza

non nobis oh bonitas!

 

El Colegio de Oficiantes de la O.S.T.C.